En el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, en el camerino de Alejandro Carreño, el primer violinista de la orquesta, Dudamel habló con EL TIEMPO de cómo funciona el metrónomo de su vida y de cómo ha logrado hacer tanto en tan corto tiempo.
"Ni me he dado cuenta de lo que ha cambiado. Siempre, desde niño, he sentido esta pasión, este amor", asegura el músico, que dirige de memoria, sin mirar partituras; un apasionado de Mahler, el compositor vienés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario